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Cuando una estrella está a punto de entrar en un agujero negro emite lo que a nosotros nos puede parecer un grito, una llamada de muerte. Lo que sucede en realidad es que en ese justo momento tiene lugar una aceleración de partículas que emite gran cantidad de rayos gamma, unos rayos de alta energía que sólo ciertos telescopios pueden detectar. Uno de esos telescopios es el MAGIC, en Canarias, y la metáfora corresponde a uno de los científicos que trabajan con él.

Es muy buena la metáfora. Acerca datos que en un principio podrían resultar “fríos”, asépticos. Luego, el mismo científico dice también que esos datos nos permiten entendernos como humanos. Aquí ya no sé si la ilusión se vuelve ingenua. Lo pensaré mientras escribo.

Mientras escribo sobre el documental en que aparece, que se titula “Universo Extremo” y que hace unos días se proyectó en la Universidad Pompeu Fabra, en Barcelona. Para presentarlo estaban su directora, Maria Teresa Soto, y Jose Ignacio Latorre, director del Centro de Ciencias de Benasque, de donde parte el proyecto. “Universo Extremo” hace referencia a aquellos lugares en los que las leyes físicas que conocemos se encuentran en tensión, en el límite, donde no terminan de encajar. El propósito era hacer llegar al público un tema que ahora mismo es “frontera” en ciencia de una forma cercana y accesible pero a la vez rigurosa. Intentando mostrar además la ilusión de los científicos implicados. Y lo consiguen.

(Pienso que seguramente lo consiguen gracias a un proceso de complementariedad, aunque esto quizá sea aventurarse. Me aventuro: en la presentación la directora del documental tiende a hablar de ilusión, de cercanía, de personas. Usa un lenguaje suave, que tiende a lo humano. El director del Centro de Benasque, catedrático de física, se dirige más a la rigurosidad, al proyecto, contesta con precisión a las preguntas más técnicas. También es suave, pero de otra manera suave. La conjunción, creo, es la que logra el objetivo.)

Durante los 26 minutos del documental se suceden cortes de entrevistas a una serie de científicos que trabajan en relación con el tema. Las imágenes se envuelven casi de forma constante con una música compuesta específicamente para la ocasión y se acompañan de una cuidada infografía que apoya continuamente los conceptos. El resumen científico es el siguiente:

En los lugares más alejados del universo tienen lugar una gran cantidad de fenómenos “violentos”. Cuando éstos se producen (o se produjeron, ya que mirar lejos es en realidad mirar antes) se libera una gran cantidad de energía, emitiéndose rayos gamma. Estos rayos no son visibles, ni siquiera para la mayoría de los telescopios. Para captarlos se aprovecha un fenómeno físico que tiene lugar en la atmósfera: cuando los rayos la atraviesan emiten una luz azulada, conocida como luz de Cherenkov (un científico ruso que ganaría el Nobel por este concepto), debido a que se aceleran y viajan a una velocidad superior a la luz en ese mismo medio. Es algo similar a lo que ocurre cuando los aviones superan la velocidad del sonido y emiten un estallido. El telescopio MAGIC, ubicado en La Palma, es capaz de captar estos destellos “azules”, para lo cual necesita acoplar dos telescopios de 17 metros de diámetro cada uno. El proceso es, por tanto, diferente al de otro de los telescopios últimamente más mediáticos: hace unos meses pudimos ver las imágenes del universo captadas por el telescopio Planck. En este caso lo que se detectan son radiaciones de fondo de microondas que nos “hablan” del origen del universo, y para ello el telescopio debe salir de la atmósfera, orbitar alrededor de la Tierra y evitar cualquier interferencia. MAGIC, en cambio, necesita esa interferencia para captar, no la radiación de fondo, sino los rayos gamma que provienen de las zonas donde más violencia existe, donde las estrellas gritan.

El documental es el primero de una serie que pretende realizarse sobre los más diversos temas. Por el momento éste ya ha resultado finalista en la Bienal de Cine Científico de Ronda (Málaga). Su propósito es el que dijimos antes: hacer llegar al público un tema que es “frontera” en ciencia de una forma cercana y accesible pero a la vez rigurosa. Sus destinatarios incluyen a los alumnos de institutos, con el objetivo de acercar a los estudiantes a la investigación científica, a veces tan lejana y muchas otras tan maltratada. Pero también a un público más general: por sus derechos ya se han interesado cadenas nacionales y han sido adquiridos por la Televisión de Aragón.

Agujero negro emitiendo rayos gamma. NASA

Vuelvo al comienzo. He ido pensando si estos datos nos ayudan a entendernos como humanos. Imagino estrellas que “gritan” y pienso en leyes en tensión, en el límite, donde lo hasta ahora conocido pugna con nuevas leyes que han de establecerse para entender nuevas situaciones. Situaciones que, paradójicamente, son las más antiguas. Pienso en las decisiones propias, las de cada uno, y los cambios que llevan a que también tengamos que adaptarnos, buscarnos nuevas leyes pero sin olvidar todo lo que ya pasamos y que también nos sirve, si no de ancla, sí de referencia. Puede que el proceso que me lleva al símil sea parecido al de los rayos gamma y las estrellas pidiendo auxilio.

Quizá los datos no nos explican, quizá nos explicamos con ellos.

En cualquier caso, bendita curiosidad.

 

VER TRAILER DEL DOCUMENTAL ‘UNIVERSO EXTREMO’ pinchando aquí.

 

Artículo previamente publicado en el blog de Tercer Milenio, suplemento de El Heraldo de Aragón (19/11/2010)

 

Jesús Méndez

 

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La utilidad de la ficción 

Conflicto de interés: confieso que la visión de alguien leyendo me predispone; que pienso en que las posibilidades de simpatizar son ya desde un primer momento mayores. 

Resulta especialmente sencillo ahora mismo, con la magna crisis, con el terror del paro, desdeñar lo que se conoce como literatura de ficción. Son tiempos de arrimar el hombro, de ser “productivos” ­–en el sentido en que algo debe ser “económicamente” productivo-, del famoso valor añadido. Aunque quizás siempre fue sencillo: recuerdo aquéllos que hace años me decían que eran una pérdida de tiempo las novelas, un juego inútil el ajedrez. Ahora, por fin, una serie de estudios me permiten contradecirlos:

El año pasado, un grupo de la Universidad de Washington publicó un artículo llamativo, pero en el fondo no alejado de la intuición: en su estudio escogieron 28 participantes y les dieron a leer un texto de ficción. Mientras, analizaban por resonancia magnética las partes del cerebro que más trabajaban al leer. Las conclusiones, contundentes: los lectores no eran sujetos pasivos, en ellos se activaban las mismas áreas cerebrales que cuando vivían la “realidad”. Por ejemplo, cuando leían que uno de los personajes jugaba con un objeto, se activaban las áreas responsables de la planificación y ejecución de movimientos. Es decir, al leer, los participantes jugaban, vivían literalmente el personaje. De hecho, y en relación con esto, los saltadores de altura, que pueden estar hasta un minuto antes del salto con los ojos cerrados visualizando cada movimiento, están realmente entrenando sin moverse: se ha demostrado que la visualización mejora la fuerza y la coordinación, porque también entonces se ejercitan las áreas del cerebro responsables del movimiento.

(Yo, diestro cerrado, recuerdo la primera vez que vi a Denilson, aquel jugador brasileño por el que el Betis pagó más de 5.000 millones de pesetas. Hacía cosas tan increíbles con su pierna izquierda que, tras soñar con él, fui absolutamente zurdo por un día.)

Pero, ¿por qué es útil la lectura? ¿Qué es lo que entrena? ¿Por qué, además de placentera, puede ser productiva? Fundamentalmente, porque desarrolla la empatía, y si hay algo que se ha demostrado productivo es el trabajo en equipo, la inteligencia emocional. Cuando en otro estudio anterior se analizaron las capacidades interpersonales de los participantes, se vio que los mejores eran aquellos que leían libros de ficción. Pero no sólo eso; después se dividieron en dos grupos al azar: unos leyeron La dama del perrito, de Chejov, y otros una versión del cuento desdramatizada, mucho más neutra: nada más acabar la lectura se les realizó un test que reflejaba el grado de empatía. ¿Los resultados? Los primeros fueron superiores.

Sin embargo, sigue resultando sencillo criticar aquello que no es tangible, que no otorga resultados visibles, inmediatos. Lo decía Ricardo Piglia en su novela Respiración artificial: “Los tiempos han cambiado, las palabras se pierden cada vez con mayor facilidad, uno puede verlas flotar en el agua de la historia, hundirse, volver a aparecer, entreveradas en los camalotes de la corriente. Ya habremos de encontrar el modo de encontrarnos.”

Sí, se hunden, pero vuelven a aparecer.

 

Artículo escogido: Speer NK, Reynolds JR, Swallow KM, Zacks JM. Reading stories activates neural representations of visual and motor experiences. Psychol Sci. 2009 Aug;20(8):989-99. (versión gratuita)

Jesús Méndez 

Una versión adaptada de este artículo se ha publicado en Tercer Milenio, suplemento de El Heraldo de Aragón (2/11/2010)


  

HdH vuelve a colaborar con Tercer Milenio, el suplemento de ciencia de El Heraldo de Aragón. Esta vez sobre las promesas que esconde la vitamina D. El resumen, en el subtítulo:

“Hasta hace poco, cuando se oía hablar de la vitamina D se pensaba únicamente en los huesos, el calcio o la osteoporosis en mujeres posmenopáusicas. Desde hace unos años, sin embargo, el déficit de esta vitamina se ha relacionado con otras enfermedades, como el cáncer, la diabetes, la hipertensión, la esclerosis múltiple o incluso la depresión, por lo que algunos expertos recomiendan ya tomar suplementos. ¿Qué hay de cierto en todo ello? ¿Estamos ante una nueva panacea universal?”

Puedes leerlo aquí: Vitamina D, la vitamina del sol.

 

Jesús Méndez

 


Los caminos de la evolución nos han dejado ver a los animales más curiosos en hábitats dónde ni nos habriamos planteado situarlos. Son ejemplo de ello el pingüino Spheniscus mendiculus que vive en lás cálidas aguas de Sudamérica y África o las iguanas marinas de las Galápagos, que son capaces de saltar al océano en busca de alimento.

Un poco más lejos de las zonas tropicales, encontramos al oso kermodé, una subespecie genéticamente única del oso negro que habita en la costa central de la Columbia Británica. Tienen un pool génico recesivo que produce en un pequeño porcentaje de ejemplares una piel blanca o crema. No son albinos y tampoco tienen nada que ver con los osos polares, ya que la región en la que habitan es húmeda y templada.

Lo más curioso es como la tradición del lugar ha llevado a convertir a estos animales “fuera de lugar” en un personaje mitológico, ya que se les conoce como osos fantasmas o espíritus. Su población se encuentra amenazada, ya que el región de bosque de Cánada donde habitan esta siendo explotada por la industria maderera. Por el momento la densidad de los osos negros de color blanco es sumamente llamativa en la región, especialmente en el área de Great Bear Rainforest, un bosque que cuenta con árboles de 1.000 años de antigüedad y 90 metros de altura. Sin duda un lugar dónde planetarse unas vacaciones 😉

Por NPM


Por Jesús Méndez

Las jirafas de Lamarck, los gemelos, el cáncer y la guerra en Holanda. ¿Tienen algo en común? Sí, la epigenética.

Lamarck  ha sido uno de los personajes más maltratados de la historia. No sé si debido a la estética del perdedor, pero confieso que siempre le tuve aprecio. Recordemos: cuando aún campaban a sus anchas las teorías creacionistas, él fue el primero en formular una teoría de la evolución. Según sus ideas, los esfuerzos que un individuo hace por adaptarse al ambiente pueden pasar a sus descendientes, mejorando por lo tanto su supervivencia. O con el típico ejemplo: las jirafas que se esfuerzan por llegar a las copas de los árboles para alimentarse consiguen que su cuello sea un poco más largo, y esta ventaja la transmiten a sus crías, con lo que el cuello de las jirafas irá siendo cada vez más largo generación tras generación. Al poco tiempo de esta formulación apareció Darwin, con sus teorías de la variabilidad y la selección natural, según las cuales eran cambios espontáneos (mutaciones) los que podían heredarse y seleccionarse, pero no aquellos que se acumulaban a lo largo de la vida, que sólo afectaban al individuo en particular. Con los años, Lamarck pasó a ser aquel ingenuo que acompañaba a Darwin tan sólo al principio de los libros de texto.

Pero la ciencia es frágil. Y absolutamente permeable. Hace poco que se sabe que Lamarck tenía parte de razón: ciertas variaciones que un individuo acumula a lo largo de su vida se pueden transmitir a su descendencia; y este hecho es de una importancia capital. La explicación: la epigenética.

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La epigenética, en sentido estricto, se define como “el conjunto de cambios heredables en la expresión génica que no van acompañados de cambios en la secuencia de ADN”. Pero expliquémoslo brevemente desde la base: el ADN es como un libro formado por la combinación de cuatro letras diferentes. Estas diferentes combinaciones, al ser leídas, dan lugar a diferentes proteínas. Hasta ahora se pensaba que la evolución se basaba únicamente en cambios (mutaciones) en el orden de estas letras: un cambio da lugar a una proteína distinta. Si esta nueva proteína funciona mejor, el individuo vivirá más, pasará el cambio a sus hijos y la nueva proteína se conservará. Si no, posiblemente muera antes y el cambio se perderá. Sin embargo, estos cambios deben estar desde el nacimiento. Si se producen a lo largo de la vida seguramente no afectarán a las células reproductoras (espermatozoides, óvulo) y por tanto no pasarán a la descendencia. Por eso se pensaba que Lamarck estaba completamente equivocado. La epigenética, sin embargo, no actúa cambiando las letras, sino haciendo que sus combinaciones sean más o menos leídas. No cambia la secuencia, pero sí la cantidad de proteína que se fabrica. Lo puede hacer de diversas formas: la más estudiada consiste en la mera unión de un simple grupo metilo (-CH3) a una de esas letras (a este proceso se le llama metilación). De esa forma el ADN tiende a juntarse e impide que la maquinaria de fabricación necesaria para la síntesis de proteínas pueda actuar. Y lo importante es que estos cambios se transmiten de una célula a otra, en el mismo individuo, y también a sus hijos. Y que depende en gran medida del ambiente: de lo que comemos, lo que respiramos. De la vida que llevamos. Por ejemplo:

  •  Los ratones agouti  son un tipo de ratones cuyo pelo es de color amarillo debido a que fabrican una proteína característica. Pues bien, si estos animales siguen una dieta que les aporte gran cantidad de grupos metilo, esa proteína se fabrica mucho menos y pasan a tener un color marrón. ¡Pero es que además los descendientes también serán marrones!
  •  Todos sabemos que dentro de un panal existen diferentes tipos de abejas: hay una abeja reina, están los zánganos y también las obreras. De esto ya se habló aquí . Lo curioso es que todas tienen el mismo ADN; el hecho de que sean de un tipo u otro depende exclusivamente de la comida que sus compañeras les proporcionen. Si se alimentan de jalea real, serán reinas, por ejemplo. Pero eso sólo lo hacen cuando muere la anterior, y solamente con una de las crías. Es decir, todas las abejas hembras podrían haber sido reinas.
  •  ¿Y sucede esto con los humanos? Parece que sí, y poco a poco van apareciendo pruebas: (…)

Continúa en el blog original del autor: 20000caligrafias


¿Sabes cuáles fueron los jugadores y los equipos de la NBA que más se abrazaron la temporada pasada? ¿Serían los punteros o los más mediocres, que necesitan consolarse? ¿Está el contacto físico en relación con el rendimiento? ¿Sabías que los masajes pueden mejorar los síntomas de las personas autistas? ¿Qué papel puede tener en todo esto la oxitocina, la hormona de la lactancia y la fidelidad? Si quieres saberlo, entra en el enlace del suplemento Tercer Milenio, del Heraldo de Aragón, con el que HdH vuelve a colaborar.

 

Tercer Milenio: La importancia del contacto físico.

  

                        

  

Por Jesús Méndez


          

 

Poco que añadir al título: parte de HdH debuta en el mundo de la divulgación reglada. El tema -dividido en 4 noticias-: las enfermedades transmitidas por vectores, una entusiasta y una pintura que puede servir como escudo, que puede cambiar una realidad. El link, a continuación:

Tercer Milenio: Cuando la enfermedad vuela -insectos en el punto de mira-.  

 

Jesús Méndez